Reposición de Pómulos con Ácido Hialurónico
La reposición de pómulos con ácido hialurónico es uno de los tratamientos más importantes y estratégicos en medicina estética facial. Los pómulos no solo aportan belleza y definición al rostro, sino que actúan como el principal punto de anclaje y sostén de la estructura facial.
Con el paso del tiempo, la pérdida de volumen en esta zona provoca un descenso progresivo de los tejidos, afectando de forma indirecta a otras áreas del rostro. Al restaurar correctamente el pómulo, es posible rejuvenecer y reequilibrar la cara de manera global, respetando siempre la naturalidad.
Gracias a una reposición adecuada del pómulo, se logra:
- Mejorar de forma indirecta la apariencia de la ojera, al aportar soporte y suavizar el hundimiento
- Atenuar el surco nasogeniano, al reposicionar los tejidos hacia su lugar original
- Corregir visualmente la caída del jawline, mejorando el contorno mandibular
- Devolver proyección, firmeza y estructura al tercio medio facial
Por este motivo, el pómulo se considera la base de cualquier armonización facial. Un tratamiento bien ejecutado permite levantar, sostener y redefinir el rostro sin necesidad de tratar directamente todas las zonas afectadas.
El ácido hialurónico utilizado es de alta calidad, biocompatible y reabsorbible, y se infiltra mediante técnicas médicas avanzadas que garantizan resultados naturales, equilibrados y personalizados según la anatomía y las necesidades de cada paciente.
La reposición de pómulos no busca exagerar volúmenes, sino restaurar la arquitectura facial, logrando un efecto rejuvenecedor, elegante y armónico.
Reposición de Pómulos con Ácido Hialurónico
La reposición de pómulos con ácido hialurónico es uno de los tratamientos más importantes y estratégicos en medicina estética facial. Los pómulos no solo aportan belleza y definición al rostro, sino que actúan como el principal punto de anclaje y sostén de la estructura facial.
Con el paso del tiempo, la pérdida de volumen en esta zona provoca un descenso progresivo de los tejidos, afectando de forma indirecta a otras áreas del rostro. Al restaurar correctamente el pómulo, es posible rejuvenecer y reequilibrar la cara de manera global, respetando siempre la naturalidad.
Gracias a una reposición adecuada del pómulo, se logra:
- Mejorar de forma indirecta la apariencia de la ojera, al aportar soporte y suavizar el hundimiento
- Atenuar el surco nasogeniano, al reposicionar los tejidos hacia su lugar original
- Corregir visualmente la caída del jawline, mejorando el contorno mandibular
- Devolver proyección, firmeza y estructura al tercio medio facial
Por este motivo, el pómulo se considera la base de cualquier armonización facial. Un tratamiento bien ejecutado permite levantar, sostener y redefinir el rostro sin necesidad de tratar directamente todas las zonas afectadas.
El ácido hialurónico utilizado es de alta calidad, biocompatible y reabsorbible, y se infiltra mediante técnicas médicas avanzadas que garantizan resultados naturales, equilibrados y personalizados según la anatomía y las necesidades de cada paciente.
La reposición de pómulos no busca exagerar volúmenes, sino restaurar la arquitectura facial, logrando un efecto rejuvenecedor, elegante y armónico.



